La bebé estaba aislada en un salón donde se oían las otras madres rezar. La pequeña se mejoró y su padre pensó que había sido gr
acias a la ciencia y a los médicos. Tía Jose estaba fascinada y orgullosa de su bebé. La madre le contaba a su hija historias de su familia, especialmente de sus antepasadas. Tía Jose intentó curar a la niña usando sus propios métodos. Tía Jose se sentía muy desesperada y pensaba en el valor de la vida.\